Vendedor no te conviertas en el prisionero de tu vivienda
Imprime este post
Envia este post Uno de los sucesos más comunes hoy en dĂa es que el vendedor termina siendo un prisionero en su vivienda. SĂ, sucede que negándose a comprender los “signos de los tiempos”, se ofusca, se aturde, no acepta que tiene que atender lo que el mercado de compradores dicta en una economia en recesiĂłn. AsĂ, no tomando medidas anticipadas, ajustando el precio de venta a tiempo, termina siguiendo un mercado en caida sin lograr su objetivo: vender al mejor precio posible, lo más rápido posible y con un mĂnimo de dificultades. Se convierte en prisionero de su vivienda.
El vendedor en negaciĂłn sigue un mercado en baja
Sucede muy a menudo hoy, que el vendedor aturdido, que comprĂł una propiedad hace años atrás, en la Ă©poca del “boom”, se encuentra ante la triste situaciĂłn de que su vivienda ha perdido valor. Entonces, trata de negociar la pĂ©rdida (ver, Las cinco etapas de la aceptaciĂłn de la crisis ) y en el proceso transcurren meses. Cuando decide aceptar la pĂ©rdida y ajusta el precio de venta, ya es tarde, el vecino, vendedor astuto que aceptĂł la realidad, vendiĂł antes que Ă©l, a un precio todavĂa más bajo y ahora, el vendedor aturdido encuentra que su propiedad vale aĂşn menos que el precio de venta que ha establecido. Vuelve entonces a iniciar un proceso de negaciĂłn, negociaciĂłn, rabia y pĂ©rdida… que nunca resuelve, pues cada vez que ajusta el precio de venta, el mercado, inmisericorde como es, ha bajado aun más y no se detiene en su picada.
El vendedor que niega el presente sigue al que lo acepta
AsĂ he visto yo suceder en varios apartamentos que tengo a la venta en San Patricio. Me apena y entiendo que suceda, la verdad es que no es fácil enfrentar una pĂ©rdida de valor del 10% anual luego de un perĂodo de valoraciĂłn acelerada que durĂł diez años y que esperabamos siguiera por siempre. En los casos que refiero, tasaron $285,000. en el 2007 y ahora, en el 2009, tasaron $255,000. La venta comparable más reciente fue por $245,000. La oferta que se recibiĂł fue por $237,000. El dueño rechazĂł esa oferta. El prospecto entonces opcionĂł un apartamento vecino por la misma cantidad que mi cliente rechazĂł. El dĂa del cierre esa compraventa será la nueva comparable. Entonces, mi cliente se verá obligado a vender por menos de $237,000. Es decir, mientras más retrasa su venta al precio del mercado, más aumenta su pĂ©rdida.
Lo que cuesta negar el mercado de compradores
ÂżCuales son las alternativas?
- Seguir viviendo la propiedad y pagar $2,000. mensuales entre hipoteca, seguro y cuota de mantenimiento. Mientras, en el mercado actual, la propiedad pierde valor a razĂłn de $2,000. mensuales, que ha de sumarle a su pago. Cada mes le cuesta $4,000.
- Esperar a que pase la recesiĂłn, se reactive el mercado y comience a valorar la propiedad nuevamente. Pensemos que esto ocurre a finales de este año cuando la propiedad valdrĂa $230,000. Si comenzara a revalorar al 3% anual pasarĂan unos 8 años antes de que la propiedad volviera a su valor más alto. Le costarĂa esperar: $192,000.
- Entregar la propiedad al banco. Destruye su crédito y tendrá que esperar años para cualificar para un nuevo financiamiento.
- Adelantarse al mercado, asumir la pĂ©rdida actual y minimizar pĂ©rdidas futuras. PerderĂa: $40,000.
¿Qué le sugieres a mi vendedor?





